Dicen que la vida puede tornarse color gris. ¿Cómo sería eso? ¿Falta absoluta de colores o una saturación absoluta de los mismos que determinan un color tan indefinido como el gris? Tanto la falta como la saturación desembocan en gris. Este color tan neutro, tal vez más que el blanco o el negro, el color del humo, del cemento, de las imágenes de televisión antiguas. El gris puede ser un hermoso lienzo donde comenzar a volcar ideas. En mi paleta de colores el gris es mi punto de partida. Cualquier color que arroje sobre el, sea una mancha o un perfecto círculo, siempre me arroja un resultado claro, firme, equilibrado y elegante. ¿Por qué? Simplemente porque el gris pregunta y el color contesta. A eso lo llamo comunicación.




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