Muchos de nosotros cuando éramos jóvenes jugamos en las casas del árbol. También en pequeñas casas con paredes de tela que en realidad eran casas estampadas en carpas de tela. Realmente nos divertíamos mucho jugando a que teníamos una gran mansión a nuestra disposición. Claro que muchos diseñadores, la gran mayoría, han trabajado toda la vida en no dejar de ser niños ni dejar de pensar como niños, porque la creatividad y los sueños se alimentan desde aquel ángulo y este mundo tan complicado se ha encargado durante muchos años de convertirnos en personas algo estructuradas que catalogan sus sueños como imposibles. Igualmente eso es para otro artículo y otro tema, pero podemos ver en este nuevo producto que voy a presentarles, aquel espíritu infantil y divertido del que hablo.





Comentarios: