La prevención de los accidentes hogareños se asocia generalmente al cuidado de los niños o de los adultos mayores. Pero no se debe restar importancia al tema porque no haya nadie perteneciente a estos grupos viviendo en nuestra casa.

Si se hace un repaso a las medidas de seguridad elementales, ¿cuántas de ellas tenemos en cuenta en nuestro hogar?
- No dejar que los mangos de sartenes y ollas sobresalgan de las hornillas o placas.
- Al transportar líquidos calientes, no hacerlo descalzo o con el calzado suelto, tener cuidado con las mascotas para que no se atraviesen en el camino.
- No mover de lugar constantemente los muebles. Utilizar esquinas redondeadas para los que suelen meterse en nuestro camino.
- Usar algún sistema de iluminación económico que señale el camino de la cama al baño, para no hacerlo a oscuras.
- No dejar objetos sobre las escaleras para evitar tropiezos y caídas.
- Controlar la fecha de vencimiento de medicamentos, artículos de limpieza y alimentos.
- Revisar periódicamente la estabilidad de objetos colocados a altura, como las macetas de los balcones. Es mejor asegurarse de que ante cualquier vibración, viento, o golpe accidental no puedan caer al vacío y lastimar a alguien.
- Instalar y reacondicionar cada vez que sea necesario el sistema antideslizante de bañeras, duchas, bordes de piscinas, rampas y escaleras.
Como regla general, para evitar accidentes hogareños cada vez que se utiliza agua o fuego se lo debe hacer a conciencia, y, vaya también como regla general para la vida, no hacer diez cosas al mismo tiempo.
