Estamos acostumbrados a vivir en un mundo donde todo se puede conseguir cada vez con menos esfuerzo. Con un solo click, con un solo botón, con un solo llamado, con una sola indicación. El confort es un arma de doble filo para algunos porque nos ofrece mucha comodidad y por otro lado nos obliga a cuidar nuestra salud realizando actividades físicas extras. Cuanto menos nos movemos y más fácil es todo el acceso, menos incentivado se ve nuestro cuerpo y más actividad física nos pide. Es muy cómodo poder contar con paneles digitales que con un solo botó realicen tareas que antes nos costaban más, a muchos les gusta que eso sea así. Sobre todo a las nuevas generaciones. Los mas viejos nos resistimos un poco más a esos cambios.




Comentarios: