El cemento alisado se ha impuesto como una de las tendencias de diseño más fuertes de los últimos tiempos. Mucha gente piensa que se trata de un revestimiento de baja categoría, aunque vale destacar que puede convertirse en un excelente fondo de decoración si está bien ubicado en contexto y bien combinado con el resto de los elementos del ambiente.
El cemento alisado es un hormigón armado de entre 3 y 5 cm de espesor, compuesto por un agregado grueso - llamado blinder o piedra partida -, un agregado fino - denominado arena especial - y el ligante, que es el cemento puro. Deben utilizase pequeños paños de hasta 4 metros cuadrados para evitar el quiebre del material, sobre todo cuando éste se encuentra al aire libre y expuesto a constantes cambios de temperatura.
También pueden colocarse mallas de acero, en una altura intermedia entre la base y la superficie, para evitar los quiebres y mejorar la estabilidad del piso.
A favor del cemento alisado podemos decir que es impermeable - lo que lo hace ideal para baños y cocinas -, de muy fácil limpieza y que permite una amplia gama de usos y diseños, desde incrustaciones - vidrio, piedras, madera, caracoles, etc. - hasta dibujos.
En contra, sin embargo, está el peligro de quebraduras. Es un piso que debe atender varios detalles técnicos y que no es sencillo de colocar. Si no está debidamente tratado y no fue colocado por mano de obra especializada, corremos el riesgo de que se eche a perder en poco tiempo.
En definitiva, el cemento alisado es una excelente opción para pisos en interiores minimalistas, lofts y atmósferas semi-industriales, viviendas recicladas, decoración oriental, zen, contemporánea o natural.
| Vía Estilo Ambientación


Gracias
Con mi experiencia no le recomendaría a nadie que contratase a esa empresa.