Somos muchos los que hemos creado nuestras oficinas en el hogar y si bien trae muchos beneficios, no podemos negar que aquella decisión acarrea algunos problemas de convivencia. No resulta sencillo convivir con la oficina en el hogar sobre todo si no sabemos montar límites con nuestra familia. Es difícil porque siempre existe la posibilidad de abandonar el trabajo y relajarnos para disfrutar de los niños o del confort de la casa. Uno va creando una metodología de trabajo y la respeta para que todo funcione muy bien. Si esto se logra, no hay absolutamente ninguna otra cosa que beneficios.




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