Una silla. firme como una roca y esperando por nuestro cuerpo para tomarlo y darle un espacio de relax. Como sucede con las personas y sus formas de abrazar y acariciar, no todas lo hacen igual. Algunas sillas, sofás, sillones y camas son simplemente irresistibles e inconscientemente cuando pasamos cerca de ellos nos dejamos ganar y nos lanzamos a sus brazos por unos cuantos minutos.





Comentarios: