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Cómo tapizar un cabecero de cama

¿No tienes cabecero en la cama de tu habitación? ¿El que tienes te parece demasiado soso o feo y quieres darle un aire nuevo? Pues en este artículo te decimos los pasos que debes seguir si quieres saber cómo tapizar el cabecero de una cama, y te damos algunas ideas de diseños que seguro te van a gustar mucho.

Cómo tapizar un cabecero de cama: materiales y pasos

Una cama sin cabecero es como una bicicleta sin manillar. Parece que no tiene sentido, y que algo falla. El cabecero no solo nos ayuda a evitar que la almohada se caiga o a estar más cómodos, sino que es un elemento de decoración imprescindible. Sin el cabecero de la cama, parece que la habitación está vacía, sobre todo cuando hablamos de habitaciones matrimoniales.

Otra cosa puede ser que nos hayamos cansado de nuestro actual cabecero y que hayamos decidido darle un toque diferente. En cualquiera de los dos casos, tapizar un cabecero de cama es mucho más sencillo de lo que parece, y nosotros mismos los podremos llevar a cabo en una tarde.

En primer lugar, es necesario hacer acopio de las herramientas y materiales que vamos a necesitar. A saber:

  • Un cabecero de cama, ya sea el que ya tenemos, uno nuevo, o simplemente un trozo de madera con la anchura de la cama. Lógicamente, cuanto más simple sea el cabecero, más sencillo nos va a resultar tapizarlo.
  • Espuma para forrar la madera. Normalmente suele tener un grosor estándar y se puede encontrar fácilmente.
  • Tela de los colores, motivos o estampados que deseemos.
  • Una pistola de grapas.
  • Unas tijeras para cortar la tela y la espuma.

Lo primero es llevar el cabecero de la cama a una superficie horizontal y en la que tengamos suficiente espacio para posarlo y manipularlo bien. Si ha de ser en el suelo, pues en el suelo. No nos vamos a echar atrás por ello. Hay que limpiar bien la superficie o cubrir el suelo con papel para evitar manchar la tela.

El siguiente paso es medir el tamaño del trozo de espuma que vamos a necesitar. Para ello, colocamos la espuma en una superficie lisa y ponemos encima el cabecero. Ahora lo que hay que hacer es cortar la espuma, dejando siempre unos 5 centímetros de margen. Esto se hace porque la espuma debe ir grapada por detrás, como abrazando al cabecero, por lo que se necesita que tenga un poco de holgura.

Una vez que hayamos recortado el trozo de espuma, llega el momento de colocarlo. El lugar donde irá la espuma será la parte delantera del cabecero, esto es, sobre la que irá la tela con el estampado. Para colocar la espuma nos tenemos que ayudar de una pistola de grapas. Extendemos muy bien la espuma y vamos doblando los extremos por la parte trasera del cabecero. Entonces, con mucho cuidado, vamos grapando la espuma, poniendo grapas cada 3 o 4 centímetros, y estirando la espuma continuamente para que quede bien puesta.

Una vez hayamos puesto la espuma, llega el momento de cortar y poner la tela, para lo cual vamos a seguir exactamente el mismo procedimiento que con la espuma. La única diferencia es que en este caso la tela debe ser un poco mayor, ya que hay que tener en cuenta también el grosor de la espuma. Si para la espuma dejamos 5 centímetros de margen, ahora dejaremos 7-8. A la hora de medir, colocamos la tela, con el estampado boca arriba (para evitar el riesgo de que se manche) y encima colocamos el cabecero.

Una vez la tela está cortada, llega el momento de ponerla por encima de la espuma, para lo cual seguimos los pasos de antes. Hay que vigilar que colocamos la tela por el lado adecuado, siempre con el dibujo del estampado hacia fuera.

El último paso es ponerle los remaches necesarios, para lo cual volvemos a emplear la pistola de grapas. Del mismo modo que antes, ponemos una grapa cada 2 o 3 centímetros, estirando continuamente la tela para evitar que se formen dobleces.

Y con esto ya habremos terminado. Ya ves que solo se necesita un mínimo de habilidad y de paciencia para tapizar un cabecero de cama. Y lo mejor de todo es que puedes elegir cualquier diseño y darle un aire totalmente nuevo a la habitación.

Ideas para decorar un cabecero de cama

Cabecero de cama azul

En esta imagen podemos ver un ejemplo de cómo quedaría un cabecero con un estampado azul en la habitación. Lo cierto es que resulta bastante llamativo y resalta bastante con el tono rosa del fondo.

Cabecero de cama blanco

El blanco es un color muy clásico en decoración y de los que se suele decir que pegan con todo. Esto también incluye a los cabeceros de la cama. Mira cómo quedaría un cabecero de cama tapizado de blanco:

Cabeceros de cama con colores y texturas

En todo caso, en la actualidad existe una gran variedad de cabeceros de cama tapizados. Si lo que queremos es tapizarlos nosotros mismos, nos podemos fijar en algunos de los colores o diseños que son tendencia en los últimos tiempos y adaptarlos a nuestros gustos. Por ejemplo, los tapizados con «botones». La única pega de este tipo de tapizado, es que algunos diseños pueden darle al cabecero un aire de sofá antiguo (aunque esto podría ir bien en dormitorios de aire retro).

En definitiva, estos son solo algunos ejemplos de dormitorios con cabeceros de cama tapizados. Tú puedes hacer tus mismos diseños y conseguir que el cabecero de tu cama se adapte perfectamente a ti. Puedes elegir cualquier tipo de patrón o estampado, o incluso paisajes u otro tipo de dibujos.

Galería de imágenes

Y si eres un poco manitas e ir un poco más allá, incluso puedes fabricarte tú mismo el cabecero (o pedir que te lo fabriquen) con unas formas específicas, para que el diseño ya sea totalmente exacto a lo que buscas. De esta manera, el dormitorio de tu casa nunca se volverá a sentir vacío.

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