Consejos para reformar el salón de tu hogar

Siendo sinceros, el salón es el centro neurálgico de un hogar. Aunque en muchas ocasiones pasamos mucho tiempo en la cocina, el salón es el espacio en el que nos relajamos, recibimos visitas y disfrutamos del entorno cómodo de nuestro hogar. Por ello, no es de extrañar que, para mantener esta habitación más acogedora que las demás, hayas pensado en un cambio o una pequeña reforma.

Antes de nada, permítenos decirte que no es necesario realizar una reforma para cambiar el aspecto general de tu salón. Algunos elementos como el color de las paredes, las puertas o la decoración influyen en las vibraciones del entorno. Si no puedes hacer frente a un presupuesto elevado, algunas empresas se dedican a la financiación de reformas de viviendas. Por ejemplo, al reformar tu hogar con Cetelem puedes obtener préstamos personales y devolverlos como decidas.

Por lo tanto, antes de tocar muros y entrar en una obra, vamos a explicarte algunos trucos que cambiarán tu salón y te harán ahorrar mucho dinero. ¡Empezamos!

Cómo renovar el salón sin obras

Tanto si quieres reformar un salón grande o renovar un salón pequeño, existen algunos elementos que se encuentran en todas las viviendas.

1. Color de las paredes

El color de la pared es una decisión que afecta al estado final del espacio y a las sensaciones que nos produce estar en él. Por ejemplo, los blancos son perfectos para los salones pequeños, pues transmiten sensación de amplitud. Sin embargo, el blanco es un color sucio, por lo que deberás tener en cuenta que si tienes niños o eres fumador es conveniente que huyas de este color.

2. Puertas

Algunos salones carecen de puertas y en su lugar cuentan con arcos o espacios abiertos. En otros casos los propietarios han optado por cortinas o puertas gigantescas con las que transmitir elegancia y decoro.

Al elegir las puertas, es importante que tengas presente el color de los muebles (claros u oscuros). Además, nuestra recomendación es que adquieras mobiliario de calidad, aunque para ello recurras a mecanismos de financiación o préstamos para reformas. Ello se debe a que el mobiliario de mala calidad es una mala inversión y acabará costándote el doble.

3. Muebles

Como hemos comentado, el color de los muebles influye de manera determinante en el entorno. En los últimos años se han puesto de moda los muebles de color blanco o crema. Estos aportan una sensación de limpieza y extensión. Sin embargo, si tu estilo es más clásico o incluso boho, nuestra recomendación es que optes por colores oscuros. Pese a ello, ten siempre presente si tu salón es grande o pequeño, así como la iluminación de la que dispongas.

4. Cuadros y espejos

Los cuadros y espejos, además de estilizar un espacio y afectar a las dimensiones, proporcionan una sensación de hogar. Al decorar un salón debes jugar con una gama cromática determinada (colores cálidos o fríos, subtonos de ciertos colores, etc.). Ello te permitirá obtener confort y calidez.

A estos elementos se pueden añadir infinitud de objetos decorativos (lámparas, alfombras, estanterías, libros…).

La reforma de un salón, aunque no incluya obra, precisa de un presupuesto determinado. Ten presente cuánto te quieres gastar y, en caso necesario, financia tu reforma. Como hemos comentado, es preferible invertir en buenos materiales que hacerlo en objetos y muebles más económicos que, en el fondo, no te agradan.

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