Descubre los aspectos a considerar antes de elegir láminas de PVC para paredes

En nuestro hogar, encontramos infinidad de productos que están realizados con el material PVC. Cada vez, este material está consiguiendo mayor popularidad y con ello, aumentan los artículos que hallamos en el hogar de este tipo. Es importante remarcar que el cloruro de polivinilo, que es el nombre con el que se conoce a artículos como las láminas de PVC, dispone en su composición química de hidrógeno, cloro y carbono, convirtiéndolo de esta manera era un material orgánico. En este artículo hablaremos no solo de las ventajas que tiene el material, sino también de los ítems a tener en cuenta al escoger las láminas de PVC para las paredes.

El PVC destaca principalmente por su versatilidad

EL PVC ha conseguido la popularidad que ha obtenido en los últimos tiempos principalmente por sus ventajas. La primera de ellas es su versatilidad y con ello, nos referimos a que puede convertirse en rígido para una tubería como flexible para incorporarlo a modo de funda. Debido a que es transparente, se puede adaptar a la perfección a cualquier color que tengamos en nuestra casa. Sus otros beneficios radican en que es complicado que prenda fuego, es un magnífico aislante de la electricidad y todo ello ha permitido que sea un material que destaca por ser duradero. Se utiliza para la creación de cañerías, revestimientos de cables eléctricos, ordenadores, fundas de dispositivos, aislamiento de ventanas, la creación de las ventanas o el envasado.

¿Qué consideraciones tener en mente a la hora de elegir las láminas de PVC?

Cuando incorporamos determinados productos a nuestro hogar, no caemos en la idea de qué consideraciones tener en cuenta antes de añadirlos. En el caso del PVC, es importante saber cómo elegirlos porque inciden directamente en el producto en sí. El primer aspecto a tener en cuenta guarda relación con el tipo de proceso. En este caso, hallamos hasta tres tipos de grupos de procesamiento de PVC de los que existen variantes como la inyección, el caladreo o la extrusión. Dependiendo de la tipología del proceso, el compuesto que necesita tendrá que contar con ciertas concreciones para ser procesado, crear la merma mínima y con ello, paralizaciones de máquina.

Por otra parte, encontramos consideraciones relacionadas con la dureza. Aquí seremos conocedores del grado de flexibilidad y pueden obtenerse distintos grados tanto flexibles, como semi-rígidos o rígidos directamente. Dependiendo del tipo de producto, se utilizará una dureza u otra.

Es crucial también tener en cuenta cuál es la resistencia que tiene a las condiciones climatológicas que pueda haber y especialmente, a los rayos UV. De esta forma, sabremos cuál es el grado de retención que tiene y con ello, podremos ser conocedores de su vida útil. La densidad del PVC también será importante saberla, ya que de ella dependerá no solo el aspecto del producto en sí, sino también el precio y el procesamiento a llevar a cabo.

Centrándonos en el PVC de tipo rígido, hay una característica concreta que le atañe. En este caso, nos estamos refiriendo a la resistencia que tenga al impacto y existen tanto para grados opacos como para los de tipo transparente. Con el fin de evitar errores y degradación térmica, encontramos la fluidez, una propiedad fundamental para el cuidado de la productividad que haya en el proceso.

Por otro lado, hallamos el aspecto como propiedad en sí misma. El PVC puede ser tanto transparente virgen, como opaco, transparente cristal, de color negro, blanco o de tonalidades distintas, aunque lo más común es que sea transparente. Es crucial conocer qué se necesita concretamente, ya que si queremos utilizar uno u otro y para un tipo de fin, el proceso resultará más costoso o menos.

Asimismo, nos fijaremos también en que tenga una óptima resistencia a la flamabilidad, a la extracción por ataque de índole químico, la baja emisión de humo, el escaso blanqueamiento al dóblela, reducido bloqueo o adherencia.

Estos son los tipos de planchas de PVC

Actualmente, en el mercado encontramos dos tipos de planchas de PCV: espumado y duro. En el caso del espumado, destaca por su ligereza, ya que las hojas pesan menos de medio gramo por cada centímetro cuadrado. Tiene óptima resistencia a los rayos UV, química, al fuego y al ruido. Respecto al duro, son más rígidas y macizas, con buena resistencia química y capacidad de aislamiento eléctrico. La resistencia al calor es hasta un máximo de 70ºC y tiene una buena resistencia a temperaturas reducidas.

Anteriormente, hemos remarcado que puede haber distintos colores para este tipo de planchas, pero en el caso de las planchas de PVC, hay que destacar también el espesor. Este, oscila ente los 0,5 mm y los 20 mm.

Ahora que conocemos cuáles son los aspectos a tener en cuenta para el PVC, las planchas de PVC y los tipos que existen, es el momento de apostar por este magnífico material en nuestro hogar, ya que destaca principalmente por sus propiedades.

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