¿Qué tipo de soportes para suelo elevado utilizar cuando las losas son de hormigón o gravilla?

Si estás intentando decidir qué tipo de soportes utilizar en un suelo elevado, cuando estamos hablando de losas de hormigón o gravilla, es importante que tengas en cuenta el nivel de tránsito de la zona donde tienes que ubicarlo para hacer tu elección. No es lo mismo un suelo urbano que sufre una gran presión, que un suelo residencial.

En el caso de que estés pensando en un suelo para el lateral de la piscina, un caminito de jardín o de exteriores, o una pasarela altamente concurrida, es importante que valores que ninguno deseca el terreno, por lo que puede existir presencia de humedad. La ascensión capilar en estas situaciones se corta con la grava mejor que con el hormigón; pero como hablamos de un suelo elevado, entonces deberemos utilizar un soporte que nos brinde dicho beneficio.

Lo segundo a tener en cuenta, independientemente del material, es si existe o no una pendiente en la superficie mayor al 6%. Si ese es el caso, entonces no bastará con un soporte autonivelante; por lo que deberemos buscar en el mercado aquellos que nos permitan ajustar de forma rápida y precisa el suelo; dicho de otra forma, necesitamos soportes (plots) regulables para pavimento sobreelevado con gran versatilidad.

Otros factores importantes a tener en cuenta

En primer lugar, en general, estos espacios con losas de hormigón o gravilla suelen tener una pendiente irregular. Por lo que, mientras que en algunas zonas encontraremos un valor menor al 6%, en otras la pendiente superará este número, lo que nos obligará a utilizar soportes regulables.

No obstante, adquirir soportes de distintas marcas no es la mejor de las prácticas cuando se trata de invertir inteligentemente el dinero en los materiales. Así pues, para superar este primer obstáculo de la forma más eficiente, lo ideal es utilizar soportes para pavimentación duales de nueva generación. Es decir, aquellos soportes que, con la inclusión/reemplazo de una pieza (generalmente el cabezal o anillo); puedan pasar de ser autonivelantes a regulables.

En segundo lugar, es importante que estos soportes permitan un rápido ajuste del nivel sin necesidad de desmontar las losas. En todo caso, si esto no es posible, una buena práctica es utilizar el sistema de doble vigueta para que las losas por secciones no sean tan grandes y pesadas.

Por último, más allá de pensar en la presión que causarán los peatones, también se debe considerar la posibilidad de condiciones climáticas extremas. Es cierto que el hormigón y la gravilla soportan dichas temperaturas irregulares; pero no todos los soportes en el mercado cuentan con esa capacidad.

Así que asegúrese de verificar dicha característica con el fabricante y siempre pensar en cifras o muy altas o muy bajas (-20 C° a +75 C°) es un buen rango de temperatura a considerar, ya sea para piscinas o caminos de parques.

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