¿Qué tipos de tarimas flotantes existen?

Las tarimas flotantes se han convertido en una de las opciones más interesantes para cambiar el suelo cuando se tiene bajo presupuesto o cuando se busca una reforma rápida y sin obras. Dado el alto interés en este tipo de suelo, os contamos cuáles son los tipos de tarimas flotantes que existen.

¿Qué es la tarima flotante?

Tenemos dos acepciones diferentes para describir qué es la tarima flotante:

  • La tarima flotante es un suelo hecho con madera, con un acabado natural que puede ser más o menos veteado, y que puedes encontrar en distintas tonalidades. Suele tener un grosor de unos 6 a 12 mm, mientras que el largo y el ancho puede variar. La diferencia entre la tarima flotante y el parqué es que éste último es madera 100% natural, mientras que la tarima flotante está hecha con madera o con materiales que la imitan. El grosor puede ser inferior, es más costoso y el tratamiento de mantenimiento difiere.
  • La tarima flotante no hace referencia a un tipo de suelo si no a un tipo de instalación. Ésta se caracteriza por no estar fijada al suelo (ni adhesivos, cola, clavos, etc.) y se coloca con gran facilidad a través de un sistema de clic o anclaje, lo que hace que se mantengan unidas.

Tipos de tarima flotante

La acepción de tarima flotante que vamos a usar en este apartado es la segunda, es decir, ese tipo de suelo que se coloca fácilmente y que puede ser más o menos económico en función del tipo de tarima escogida.

Suelo laminado

La opción más económica es el suelo laminado que se caracteriza por estar fabricado con materiales que no son de madera pero que ofrece un resultado estético muy parecido. Concretamente, se utiliza una combinación de tablero de fibra prensada con capas de papel impreso o capa de desgaste.

Una de las grandes ventajas que aporta este tipo de suelos es que hay una gran variedad de diseños en el mercado, no solo los que imitan la madera, por lo que las opciones de decoración son amplísimas. Además, otro detalle que suele ser muy agradable es que no requiere de grandes cuidados ni mantenimientos para que se vea bien.

A pesar de ser la opción más económica no quiere decir que no haya una gama de calidades diferentes dentro de esta categoría, por lo que te recomendamos que te fijes bien y valores tanto relación calidad precio como las prestaciones.

Suelos vinílicos de clic

Los suelos vinílicos de clic están fabricados con PVC y es resistente a la humedad. Esta segunda característica es lo que lo convierte en un buen competidor con los suelos laminados, que se pueden estropear ante el agua. Eso sí, como ocurre con todos los suelos, es importante protegerlos de la incidencia directa del sol ya que éste le irá comiendo el color progresivamente.

Tarimas de madera maciza

La tarima de madera maciza también se la conoce como parquet multicapa. Se caracteriza por ser una única pieza de madera o la combinación de diferentes capas de madera, sean o no de la misma madera. Sean unas u otras el precio va a cambiar en consecuencia, ya que cada madera ofrece unas prestaciones y cualidades diferentes, lo que va a encarecer o abaratar el suelo.

La colocación de este tipo de suelo también puede ser en clic o se puede utilizar cola para pegarlas. Eso sí, es fundamental que la superficie sobre la que se instale esté nivelada para conseguir el efecto estético correcto y, a su vez, por funcionalidad.

Una de las grandes ventajas que aporta este tipo de suelo, además de su resistencia y gran durabilidad, es que permite hacer reparaciones concretas del suelo sin necesidad de sustituir todas las piezas. Una desventaja -según cómo se mire- frente al resto de suelos es que éste requiere de más mantenimiento pues hay que acuchillar y barnizar cada cierto tiempo para que se vea como nuevo.

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